56 cartas

Arcanos Menores

Son 56 cartas repartidas en cuatro palos de catorce: del As al diez y cuatro figuras (Sota, Caballo, Reina y Rey). Describen situaciones concretas y cotidianas, el detalle que acompaña a los grandes temas de los Arcanos Mayores.

Ver las 56 cartas

Cartas
56 en cuatro palos
Por palo
As–10, Sota, Caballo, Reina, Rey
En 1909
escenas en todas salvo los Ases

Cincuenta y seis cartas, cuatro palos

Los Arcanos Menores son la mayor parte de la baraja: 56 de las 78 cartas. Se reparten en cuatro palos, Copas, Espadas, Bastos y Oros, y cada palo tiene catorce cartas:

  • Diez cartas numeradas, del As al Diez.
  • Cuatro figuras: Sota, Caballo, Reina y Rey.

Si ya conoces la baraja española, la estructura te resultará familiar: en español, ambas comparten los nombres de los palos y de dos figuras. Pero hay una diferencia importante: la baraja española no tiene reina, y el tarot sí.

Sota o Paje, Caballo o Caballero

En las cartas de 1909 las figuras se llaman Page, Knight, Queen y King. En español circulan dos tradiciones para nombrarlas:

Carta de 1909Nombre en este sitioTambién se dice
PageSotaPaje
KnightCaballoCaballero
QueenReina—
KingRey—

Usamos Sota y Caballo en las direcciones de las fichas y damos siempre el otro nombre al lado: la Sota de Copas es también el Paje de Copas, y el Caballo de Espadas, el Caballero de Espadas. Cuando leas «caballo de copas» en una web de baraja española, recuerda que esa carta tiene otro dibujo y otra tradición de lectura.

La novedad de 1909: escenas en todas las cartas

La gran novedad de la Rider–Waite–Smith está en las cartas numeradas. Waite la señala él mismo: explica que todas las cartas numeradas de los Menores, salvo los Ases, llevan figuras o escenas que ilustran sus significados adivinatorios (nivel B). Esa decisión es la razón principal de que esta baraja se haya vuelto tan popular para aprender: puedes leer el Cinco de Copas mirando a alguien de luto ante tres copas volcadas, sin memorizar nada.

El mismo Waite avisa del límite: escribe que los Menores no se han traducido a un lenguaje que vaya más allá de la adivinación, y que la cartomancia solo había fijado «the bare heads of significance», los significados en esqueleto. Las escenas son, por tanto, ilustraciones nuevas de 1909, no una tradición simbólica antigua. Leerlas con atención es útil; atribuirles secretos milenarios, no.

Leer los números a través de los palos

Un método moderno muy práctico (nivel E) consiste en comparar el mismo número en los cuatro palos. No es una regla de Waite, cuyos significados no siguen una lógica numérica estricta, pero ayuda a ver patrones:

Úsalo como hipótesis: si un número no encaja con el patrón en alguna carta, manda la carta.

Las figuras: personas o actitudes

Las dieciséis figuras se pueden leer de dos maneras.

Como personas. Waite las describe a menudo por su aspecto y su tez («hombre moreno», «de tez clara») y, en su método celta, propone elegir como carta del consultante una figura según su edad y apariencia. Hoy esa lectura física se usa poco y, desde luego, no sirve para adivinar quién es nadie.

Como actitudes. La práctica actual (E) prefiere verlas como maneras de estar en una situación, que cualquiera puede adoptar al margen de su edad o su género:

  • Sota: quien empieza, aprende o trae una noticia.
  • Caballo: quien se mueve, persigue algo y a veces se pasa de impulso.
  • Reina: quien domina el palo desde dentro, con cuidado y criterio.
  • Rey: quien lo gestiona hacia fuera, con responsabilidad sobre otros.

Compara la Reina de Espadas con el Rey de Espadas: el mismo palo, dos formas de ejercer el juicio.

Y los elementos

En la tradición de la Golden Dawn, cada palo se asocia a un elemento: Copas al Agua, Espadas al Aire, Bastos al Fuego y Oros a la Tierra (nivel D). Es una correspondencia posterior y no la única: algunas escuelas cambian el Aire y el Fuego entre Bastos y Espadas. En cada página de palo la encontrarás señalada como lo que es.

Para profundizar, elige un palo y recórrelo del As al Rey. Si vienes de los Arcanos Mayores, notarás el cambio de escala: aquí no hay grandes etapas, sino escenas cotidianas.

Las 56 cartas, por palos